CATL acelera la expansión de sus baterías de sodio en Europa: qué son y por qué pueden cambiar el almacenamiento energético en 2026

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CATL firma nuevos acuerdos para desplegar baterías de ion-sodio en Europa. Te explicamos qué son, sus ventajas frente al litio y por qué son importantes.

CATL continúa expandiendo sus baterías de sodio en Europa

La carrera por encontrar alternativas a las baterías de ion-litio acaba de dar un nuevo paso en Europa. CATL, uno de los principales fabricantes mundiales de baterías, está impulsando el despliegue de su tecnología de ion-sodio mediante nuevos acuerdos destinados principalmente al almacenamiento estacionario de energía.

El movimiento es especialmente relevante porque demuestra que las baterías de sodio están pasando progresivamente de la fase de desarrollo tecnológico a la de proyectos comerciales de gran escala.

En julio de 2026, CATL anunció un acuerdo con la empresa europea Solarpro para desplegar 2 GWh de sistemas de almacenamiento basados en baterías de ion-sodio en Europa Central y Oriental. Según CATL, ambas compañías pretenden poner en marcha el primer proyecto de almacenamiento energético de ion-sodio a gran escala de esta región.

El acuerdo llega pocos días después de que CATL y Alfen anunciaran una colaboración para desplegar otros 5 GWh de sistemas de almacenamiento con baterías de sodio en Europa, con el inicio del despliegue previsto a partir de 2027.

Pero ¿qué tienen realmente de especial estas baterías? ¿Pueden sustituir al litio? ¿Y por qué CATL está apostando por ellas precisamente ahora?

Para entenderlo, primero hay que conocer cómo funcionan las baterías que utilizamos actualmente.

¿Qué es una batería de ion-litio?

Las baterías recargables que encontramos en coches eléctricos, teléfonos móviles, ordenadores y sistemas de almacenamiento energético utilizan mayoritariamente tecnología basada en iones de litio.

Durante la carga y la descarga, los iones se desplazan entre los electrodos. Esa reacción electroquímica permite almacenar energía y posteriormente recuperarla en forma de electricidad.

Dentro de las baterías de ion-litio existen diferentes químicas. Dos de las más importantes actualmente son las baterías NMC, que utilizan níquel, manganeso y cobalto en el cátodo, y las baterías LFP, basadas en litio-ferrofosfato.

Las LFP han ganado mucho protagonismo porque ofrecen una buena combinación de coste, seguridad y durabilidad.

Sin embargo, todas las tecnologías basadas en litio tienen algo en común: dependen de una cadena de suministro en la que el litio desempeña un papel fundamental.

Y ahí es donde entra el sodio.

¿Qué son las baterías de ion-sodio?

Las baterías de ion-sodio funcionan mediante un principio electroquímico similar al de las baterías de ion-litio.

La diferencia fundamental está en el ion utilizado.

En lugar de transportar iones de litio, estas baterías utilizan iones de sodio (Na+).

El sodio es un elemento muy abundante y está ampliamente distribuido por el planeta. De hecho, las sales de sodio son extremadamente comunes.

Esto no significa automáticamente que una batería de sodio vaya a ser más barata que una de litio en cualquier situación. El coste final depende de muchos otros factores, como los materiales empleados en los electrodos, la fabricación, la escala industrial y la propia configuración del sistema.

Pero sí existe una ventaja estratégica importante: el sodio permite diversificar la dependencia respecto a las materias primas asociadas al litio.

Y para una industria que necesita fabricar baterías a una escala cada vez mayor, disponer de diferentes tecnologías puede ser una ventaja considerable.

baterías

¿Por qué CATL está apostando por el sodio?

CATL no es un fabricante pequeño que esté intentando encontrar su sitio en el mercado.

La compañía china es uno de los grandes protagonistas mundiales de la fabricación de baterías y trabaja tanto en baterías para vehículos eléctricos como en sistemas de almacenamiento energético.

La propia compañía señala que en 2025 ocupó el primer puesto mundial en baterías para vehículos eléctricos durante nueve años consecutivos y también lideró las entregas de baterías para sistemas de almacenamiento energético durante cinco años consecutivos.

Por eso resulta especialmente relevante que CATL esté desarrollando una estrategia específica para el ion-sodio.

En abril de 2025 presentó Naxtra, que CATL calificó como la primera batería de ion-sodio producida en masa para vehículos eléctricos. La compañía también ha desarrollado aplicaciones de esta química para otros sectores.

Ahora, el almacenamiento energético está adquiriendo un protagonismo cada vez mayor.

Y es precisamente en este sector donde las características del sodio pueden resultar especialmente interesantes.

Tener Sodium: la apuesta de CATL para almacenar electricidad

Una de las tecnologías más importantes de esta estrategia es Tener Sodium, un sistema de almacenamiento energético basado en baterías de ion-sodio.

No estamos hablando de una batería pequeña destinada a un teléfono móvil.

Se trata de un sistema modular diseñado para grandes instalaciones capaces de almacenar enormes cantidades de electricidad.

Según las especificaciones comunicadas por CATL, cada módulo supera los 30 MWh de capacidad y pesa menos de 42 toneladas. Con 34 módulos se puede alcanzar una capacidad total de aproximadamente 1 GWh.

Para entender la magnitud de estas cifras, basta recordar que 1 GWh equivale a 1.000 MWh.

Esto permite utilizar estos sistemas junto a instalaciones renovables, redes eléctricas y otros proyectos que necesitan almacenar grandes cantidades de electricidad.

Una de las grandes ventajas: la duración

Uno de los aspectos más llamativos del Tener Sodium es su vida útil anunciada.

CATL afirma que el sistema puede alcanzar 15.000 ciclos a 25 °C, con una vida útil estimada de entre 25 y 30 años bajo sus condiciones de referencia.

Aquí conviene hacer una aclaración importante.

Un «ciclo» representa una secuencia equivalente a cargar y descargar completamente una batería. En una instalación real, los ciclos pueden ser parciales, por lo que no debemos interpretar la cifra de 15.000 ciclos como si todos los sistemas fueran a completar exactamente 15.000 cargas y descargas completas antes de dejar de funcionar.

La duración real depende de factores como:

  • Temperatura.
  • Profundidad de descarga.
  • Potencia utilizada.
  • Estrategia de gestión de la batería.
  • Condiciones de operación.
  • Degradación de los componentes.

Aun así, una vida útil de este nivel es especialmente interesante para el almacenamiento estacionario, donde las baterías pueden permanecer instaladas durante décadas.

El comportamiento a bajas temperaturas es otro punto importante

Las temperaturas extremas son uno de los retos de cualquier sistema de almacenamiento electroquímico.

CATL afirma que su Tener Sodium conserva más del 92 % de su capacidad a -20 °C y puede superar los 10.000 ciclos a 45 °C sin necesidad de aislamiento adicional o refrigeración forzada bajo las condiciones especificadas por la compañía.

Esto puede ser especialmente interesante para determinadas regiones europeas.

El rendimiento a bajas temperaturas es uno de los aspectos que CATL también destaca en su estrategia de baterías de sodio para vehículos eléctricos. La compañía ha señalado que Naxtra busca ofrecer un mejor comportamiento en condiciones de frío.

Sin embargo, esto no significa que las baterías de sodio sean automáticamente superiores a todas las baterías de litio en cualquier situación.

Cada química tiene sus ventajas y limitaciones.

Baterías de sodio frente a baterías LFP

Una comparación sencilla ayuda a entenderlo.

CaracterísticaIon-sodioLFP
Material principal del ionSodioLitio
Densidad energéticaGeneralmente inferiorGeneralmente superior
Disponibilidad del recursoMuy abundanteMás limitada
Tecnología industrialEn expansiónMuy madura
CostePotencialmente competitivoActualmente muy competitivo
Almacenamiento estacionarioMuy prometedorMuy consolidado
Vehículo eléctricoEn desarrolloTecnología ampliamente utilizada
Rendimiento en fríoUna de las áreas fuertes del sodioDepende del diseño y gestión térmica
Vida útilPuede ser muy elevadaTambién puede ser muy elevada

Por tanto, no parece razonable plantear el futuro como una batalla en la que una tecnología tendrá que eliminar a la otra.

Es mucho más probable que convivamos con diferentes químicas de baterías adaptadas a distintas necesidades.

¿Por qué el almacenamiento energético es tan importante?

Aquí está probablemente una de las claves para entender el movimiento de CATL.

La energía solar y la eólica son fuentes renovables, pero su producción no siempre coincide con el momento en el que necesitamos consumir electricidad.

Un parque solar puede producir grandes cantidades de electricidad durante las horas centrales del día.

Pero la demanda puede aumentar cuando cae el sol.

Lo mismo sucede con la energía eólica: puede haber momentos de fuerte producción y otros en los que el viento sea insuficiente.

Las baterías permiten solucionar parcialmente este problema.

La electricidad puede almacenarse cuando existe un excedente y recuperarse posteriormente cuando sea necesaria.

Esto convierte al almacenamiento en una pieza cada vez más importante de la transición energética.

Y el mercado potencial es enorme.

CATL ha señalado que espera una adopción más amplia de las baterías de sodio desde 2026 en áreas como el almacenamiento energético, los vehículos de pasajeros, los vehículos comerciales y los sistemas de intercambio de baterías.

CATL ya está firmando grandes acuerdos en Europa

La expansión europea no se limita al acuerdo con Solarpro.

El 16 de julio de 2026, CATL y Alfen anunciaron una colaboración para desplegar 5 GWh de sistemas de almacenamiento con baterías de ion-sodio en Europa.

Solo unos días después, el 21 de julio, CATL anunció el acuerdo de 2 GWh con Solarpro para Europa Central y Oriental.

Esto significa que, en muy poco tiempo, CATL ha anunciado acuerdos europeos que suman 7 GWh de almacenamiento basado en esta tecnología.

No significa que los 7 GWh estén ya instalados.

De hecho, una de las cuestiones importantes es precisamente el calendario.

CATL prevé comenzar las primeras entregas del Tener Sodium en China en septiembre de 2026, mientras que la expansión internacional de esta tecnología está prevista posteriormente. El acuerdo con Alfen contempla el despliegue europeo a partir de 2027.

Por tanto, estamos ante una tecnología que está entrando en una nueva etapa comercial, pero que todavía debe demostrar su rendimiento a gran escala durante años de funcionamiento real.

¿Veremos baterías de sodio en los coches eléctricos?

Probablemente sí, y de hecho CATL ya ha avanzado en esa dirección.

La compañía presentó Naxtra en 2025 como una batería de ion-sodio destinada a vehículos eléctricos y ha anunciado aplicaciones de esta tecnología para distintos tipos de vehículos.

Sin embargo, el almacenamiento estacionario puede ser uno de los campos donde el sodio tenga una implantación especialmente rápida.

¿Por qué?

Porque en una instalación fija el peso y el volumen de la batería tienen una importancia diferente a la que tienen en un automóvil.

Si una batería puede ofrecer una larga vida útil, buen comportamiento térmico, seguridad y un coste competitivo, puede resultar muy atractiva para almacenar electricidad aunque tenga una densidad energética inferior a la de algunas baterías de litio.

Esto no significa que los coches eléctricos vayan a abandonar el litio.

Significa que el mercado podría evolucionar hacia una combinación de tecnologías.

¿Qué opinas de las baterías de sodio?

¿Crees que el ion-sodio terminará siendo una alternativa real al litio o simplemente ocupará un nicho dentro del mercado de baterías?

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