La movilidad eléctrica continúa avanzando en España, impulsada por el interés de los consumidores y los objetivos medioambientales europeos. Sin embargo, las decisiones políticas y fiscales influyen directamente en este proceso. Recientemente, el Congreso de los Diputados ha rechazado la prórroga de las deducciones fiscales aplicables a la compra de coches eléctricos y a la instalación de puntos de recarga, lo que ha generado un nuevo escenario para el sector y para iniciativas como el Plan Auto 2030.
Qué ha decidido el Congreso
El Pleno del Congreso rechazó la convalidación del Real Decreto-ley 16/2025, una norma que incluía, entre otras medidas, la deducción del 15 % en el IRPF para la compra de vehículos electrificados y para la instalación de infraestructuras de recarga en viviendas. Como consecuencia, estas deducciones dejan de estar vigentes en 2026.
Esta decisión afecta tanto a particulares como a profesionales que estaban valorando la adquisición de un coche eléctrico o híbrido enchufable, así como a quienes planeaban mejorar su infraestructura doméstica de recarga.
Implicaciones para el mercado del coche eléctrico
La eliminación de este incentivo fiscal supone que, a nivel estatal, ya no existe una deducción directa en el IRPF para este tipo de inversiones. Esto puede traducirse en un coste ligeramente superior para el comprador final, especialmente en un contexto en el que el precio sigue siendo uno de los factores clave en la adopción de vehículos eléctricos.
La eliminación de las deducciones fiscales
Supone un ajuste relevante en el marco de incentivos vigente en España. Aunque esta situación genera cierta incertidumbre a corto plazo, la experiencia de años anteriores demuestra que este tipo de medidas suelen ser revisadas y restablecidas cuando se reconoce su importancia para impulsar la movilidad sostenible.
En este contexto, es razonable esperar que las administraciones trabajen en nuevas fórmulas de incentivo que permitan recuperar el apoyo fiscal al vehículo eléctrico, reforzando así la confianza de consumidores y empresas y favoreciendo la continuidad de la transición hacia una movilidad más limpia, eficiente y alineada con los objetivos del Plan Auto 2030.
